La Huella del Pudú:

Imagen gracias a: r/pudu, un subreddit para entusiastas del pudú de todo el mundo!
Hoy, camino a la siembra en la Isla Grande de Chilwe, un pudú nos miró. Un segundo de mutuo reconocimiento antes de que su instinto, grabado por una memoria más antigua que todos nuestros caminos, lo hiciera desaparecer en el bosque.
Este ciervo diminuto no es un mero habitante. Un fósil hallado aquí confirma que sus ancestros han caminado este territorio desde hace más de 13,000 años, siendo el registro más antiguo de su especie en América [1]. Son arquitectos de un bosque que llamamos nuestro. Sin embargo, para la lógica que traza carreteras o proyecta cables, el pudú es un fantasma. Un fantasma con una estadística trágica: cerca de 40 a 50 mueren cada año en Chilwe, atropellados o atacados por perros [2].
Mientras esta máquina avanza, el esfuerzo por sanar sus heridas recae sobre los hombros de la comunidad. En la Península de Lacuy, al norte de la isla, la organización Chiloé Silvestre sostiene un centro de rehabilitación que es un acto de amor y, a la vez, una denuncia de la desprotección institucional.
La pregunta es inevitable: ¿qué clase de progreso es este que se construye sobre la desaparición de quien llegó primero?
La respuesta no está solo en los rescates heroicos. Está en el diseño. En un habitar que no parta de un mapa vacío, sino de un tejido vivo con derechos. La creación del primer mapa de riesgo ecológico para el pudú [3], y la firma ciudadana de acuerdos legales (Derecho Real de Conservación) para proteger más de 70 hectáreas de sus bosques en Chepu de forma permanente [4], son caminos que se abren.
El pudú no necesita nuestra lástima. Necesita ser reconocido como un sujeto con pleno derecho en la comunidad biocultural de Chilwe. Necesita que su derecho a existir sea la línea base de cualquier futuro que merezca llamarse sostenible.
Hoy, la siembra puede esperar. La tarea urgente es aprender a leer la isla con los ojos del mítico ciervo del sur, el pudú, y construir un habitar que no se edifique sobre su huida, sino sobre la posibilidad de volver a encontrarnos en el mismo camino.
Un abrazo desde el sur que se deja interrumpir por la mirada que lo cuestiona todo.
🔍 Referencias / Fuentes citadas:
[1] “Científicos descubren fósil de pudú más antiguo de América”. La Tercera. (Dato integrado: antigüedad de más de 13,000 años).
[2] “La problemática de los atropellos y ataques de perros en Chiloé: el caso de los pudúes”. Ladera Sur. (Dato integrado: 40-50 muertes anuales).
[3] Proyecto de la Universidad Adolfo Ibáñez y CECPAN para desarrollar el primer mapa de riesgo ecológico del pudú en Chiloé (resultados estimados para octubre 2025).
[4] Fundación Tierra Austral. Protección de más de 70 hectáreas en Chepu mediante la herramienta legal de Derecho Real de Conservación.
