Una serie de experimentos con hongos marinos colectados en el área de surgencia costera frente a Concepción aportaron nuevas evidencias sobre el rol de estos microorganismos en la degradación de la materia orgánica y el reciclaje de nutrientes en los océanos. El estudio de los oceanógrafos de la Universidad de Concepción Marcelo Fuentes Manríquez y Renato Quiñones Bergeret, publicado en la revista Mycobiology, demuestra que estos hongos poseen una amplia capacidad para procesar compuestos que, transformados, aportan a las comunidades microbianas y a los flujos de energía y materia que sostienen la vida en el mar, según informó Noticias UDEC en nota firmada por Jeannette Valenzuela Mella.
Según Noticias UDEC, los especialistas ahondan en los poco explorados mecanismos de adaptación metabólica de estos microorganismos a entornos dinámicos como los sistemas de surgencia costera, fundamentales en la productividad marina. "Los ecosistemas de surgencia son regiones en las que las aguas frías y ricas en nutrientes procedentes de las profundidades del océano ascienden hacia la superficie, lo que aumenta considerablemente la productividad biológica", explica Renato Quiñones, director del Instituto Océanos de la UdeC. Estos sistemas representan apenas el 1% de la superficie de los océanos del mundo, pero generan entre el 15 y el 20% de la captura pesquera global. "Los hongos han recibido mucho menos atención que las bacterias y las arqueas, pese a que desempeñan funciones fundamentales para el funcionamiento del océano", destacó el Dr. Fuentes.
Para el estudio, los investigadores eligieron tres cepas fúngicas —Sarocladium sp., Penicillium sp. y Fusarium sp.— y evaluaron su tasa de crecimiento y respiración en distintos sustratos. Los resultados arrojaron que las tres cepas tienen amplias capacidades para utilizar numerosos sustratos con preferencias diferenciadas: el glucógeno produjo las mayores tasas de respiración; los aminoácidos aparecieron como fuentes preferentes de nitrógeno, la adenosina y la guanosina para fósforo, y la cisteína y la metionina para azufre. "A partir de ello, nos propusimos conocer su fisiología y capacidad para utilizar distintas fuentes de carbono, nitrógeno, fósforo y azufre", indicó Fuentes. La investigación indica que estos microorganismos asimilan más del 80% de las 285 fuentes distintas probadas en los experimentos.
A juicio de Quiñones, la identificación de los carbohidratos y aminoácidos de consumo preferente "contribuye a esclarecer, en parte, el enigma del papel ecológico y biogeoquímico de estos organismos microscópicos en el océano". Fuentes agregó que "estos resultados entregan antecedentes fisiológicos detallados y pioneros de hongos marinos en ecosistemas de surgencia y permiten comprender mejor su contribución al funcionamiento del océano". Los hongos marinos se posicionan así como actores fundamentales en el reciclaje de la materia orgánica y la remineralización de nutrientes, contribuyendo a la alimentación de otros microorganismos, a la captación de dióxido de carbono y a la productividad de los ecosistemas marinos. Los hallazgos, consignó Noticias UDEC, también refuerzan la idea de incorporar a los hongos marinos en los modelos de los ciclos biogeoquímicos de los ecosistemas de surgencia costera.
